No te das cuenta

•agosto 11, 2012 • Dejar un comentario

Andando entre sonrisas, tan llenas de nada
miras a los lados, buscandote a ti
maldiciendo tu suerte, queriendo encontrar
Un poco de algo, un poco de nada
Pero es que ya es tarde, no te das cuenta
aquí no eres nada, solo una sombra más
Que ya nadie mira, aunque quieras destacar
Solo buscabas, un lugar en el que descansar

No te das cuenta?
No vales nada
Por mucho que quieras, por mucho que seas
tan solo te reflejas, como una sombra más

Ya no hablo de ti, si no que soy yo…
Soy yo el que busca, un lugar tranquilo
Un lugar donde nadie me moleste
Donde pueda abrazar hasta a tu propia suerte
Así que, tu que eres quien busco
Dime que hago, dime la forma
en poder llegar al ti

Y es que…
No te das cuenta?
No valgo nada
Por mucho que quiera, por mucho que sea
Tan solo me reflejo, como una sombra más

Dime tu lugar, dime donde estas
Dime lo que quieres, dime que estas buscando
Dime que puedo hacer, ten claro que lo haré
Solo dejame, encontrarme en tus ojos
Guardar un lugar, en esos labios tullos
Gritarte al oido, que ya no puedo más
Aunque no sepa quien eres, aunque no sepa donde estas
No dejo de buscarte, no dejo de llorar

Por que… que más dan las palabras, si no salen de ti
No hago más que buscarte, pues no se ni quien eres ni donde estas,
Que mierda me importa lo que me pueda perder
Tan solo te busco, aún sin encontrar
tu calor ansiado, ni mi felicidad

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Busquemos la llave

•julio 17, 2012 • Dejar un comentario

 

Agarra mi mano, no la sueltes… y comencemos esta incesante búsqueda para encontrar la llave. La llave que abrirá nuestra propia puerta. La puerta que formamos el “Tu y el “Yo”

Lugar equivocado

•julio 10, 2012 • Dejar un comentario

El sonido de sus pasos se clavaban en cada rincón de ese nauseabundo lugar. Miró tras de si. Todo estaba lleno de pisadas. Pisadas suyas, clavadas allí desde hacía bastante tiempo.¿Cuanto tiempo llevaba rondando por ese lugar? Se preguntaba a menudo.

Aquel lugar era infinito, inmenso… tan arrollador y destructivo como el más temible de los terremotos. Acababa con todo lo que encontraba a su paso, y la recuperación era tan difícil y incomprensible para el joven que no parecía haber escapatoria. El la conocía, pero no sabía donde encontrarla, la conocía tan bien que no tenía ni la menor idea de como utilizarla.

Aquel lugar le hacia sentirse desconforme, agobiado, frustrado… cada rincón  le revolvía lo más profundo de su intestino, le producía rechazo. Asco. Solo una pequeña parte de ese lugar dependía de el, dispuesta a su comodidad. Nada fácil pensó, aunque esa no era la solución. Sabía que lo principal era encontrar la salida. Una salida que nunca le alejaría de allí. Una salida que únicamente haría más feliz su estancia en aquel estrepitoso lugar. ¿Cuanto tiempo más permanecería allí?

Viento

•junio 17, 2012 • Dejar un comentario

Por que hace tiempo que dejé de creer en las palabras, si solo provenían del viento

No es más que carne

•junio 13, 2012 • Dejar un comentario

Por que no es más que piel

No es más que carne

No es más que horas frente a un trozo de cristal insaciable.

Entonces… ¿Por que no lo dejas ya?

Todo es contradictorio, hasta cuando tu dices que no es lo importante.

Apareciste

•mayo 20, 2012 • Dejar un comentario

Apareciste.
Aún cuando mis lagrimas golpeaban cada ápice del aire.
Aún cuando mi cuerpo se desplomó y vertió sobre el mar todo el dolor que guardaba.
Aún cuando mis puños se cerraron para no romper el equilibrio que bañaba mi al rededor.
Aún cuando sonreír dejó de importarme, cuando el cielo escondió toda la luz con la que tenía que brindarme, cuando hasta el dolor y el silenció dejaron de acompañarme… Apareciste.

¿Escuchas? La sangre recorre cada rincón de esta habitación. No entres, no entres.
¿Recuerdas? Te advertí que entrar en mí era peligroso. No entres, no entres
¿Observaste? Las espinas también envolvían nuestros cuerpos. Entra, ven junto a mi.
Por tu cuerpo también han bailado todas estas lagrimas, desfilando una y otra vez. Esperame, quiero ir allí. Tus gritos no han dejado de retumbar por toda la sala, nunca llegaron a los oídos que deseaste.
Gritame, mirame, agarrame, muérdeme … Quiero que demuestres que he llegado aquí por ti. No dejemos que esto se convierta en ilusión, hagamos lo realidad.

Aparece, mis recuerdos aún te buscan en un pasado que nunca existió.
Aparece, el futuro necesita una historia como la que deseamos entre los dos.
Aparece, pues ahora, nada me importa más que tenerte conmigo.
Mis labios ya se han acostumbrado a los tuyos, así que por favor, no desaparezcas,
por que da igual el tiempo, la distancia o el lugar, no pienso marcharme de aquí, te esperaré.

Pues ahora, ya no hay nada que me importe más que esto. Demuestra que vale la pena, demuestra que lucharás… De muestra que nunca, nunca te arrepentirás, y yo te demostraré que la vida aún nos guarda este lugar.

En la inmensidad de la noche

•mayo 6, 2012 • Dejar un comentario

Bañado por la inmensidad de la noche y acompañado por el inevitable transcurso del tiempo, el joven suspiró mirando hacía el infinito. El viento acompañaba su paseo visual por el cielo y la luna observaba la escena con cierta pasividad.
Unas palabras, provenientes de unos metros más allá, se colaron en sus oídos, sabía que no eran para el, pero las tomó por igual. “Y tu corazón, ¿donde está?” decían, entre risas. Suspiró. Hacía unos meses que su corazón ya no le acompañaba, y que para su bien o su desgracia, andaba unas decenas de kilómetros de aquel lugar,sin sus presencia. Ya no le pertenecía, sabía que ahora era frágil,pero no le importaba.
Suspiró, sonrió y se volvió a perder en la inmensidad del espacio. “Cuida bien de él, pues ahora te pertenece”, dijo, entre un nuevo suspiro.